Mariano Rajoy aportó un nuevo dato a su propuesta de reforma de la Ley de Régimen Electoral para impedir que los partidos minoritarios puedan hacerse con el poder mediante pactos y propuso que se exija un mínimo de apoyos que estableció en el 30% de los votos. Esta es una de las posibilidades que incluirá en su propuesta programática para cambiar el sistema de elección de alcaldes y presidentes autonómicos, que los populares quieren pactar con los socialistas.
Tras anunciar la rebaja de impuestos y una profunda reforma educativa, el líder del PP perfila en cada una de sus intervenciones el compromiso que ha asumido de cambiar el sistema electoral para formar gobiernos municipales y autonómicos. Los populares manejan distintas fórmulas que someterán a la negociación con los socialistas porque ya han anunciado que se proponen sacar adelante los cambios mediante un pacto de Estado.
Rajoy, en una entrevista ayer en Intereconomía, aclaró que todavía no ha redactado la iniciativa para este cambio legislativo y dejó para más adelante la decisión de «cuáles son los artículos y la técnica, si hay una segunda vuelta o no, si quien tiene más del 40% de los votos gobierna automáticamente». «Desde luego -añadió- quien no llegue al 30% en ningún caso podría llegar a gobernar».
En ese sentido, insistió en que «no puede ocurrir», como en Baleares, que se unan «nada menos que seis partidos» frente a quien ha obtenido «el 47 por ciento de los votos», porque es una «falta de respeto a la democracia», a la «voluntad de los ciudadanos», además de una «burla».
Pequeñas agrupaciones
El presidente del PP expresó así su deseo de evitar la influencia de pequeñas agrupaciones locales «que representan a dos» pero que acaban por gobernar un municipio. En términos generales, se mostró satisfecho con el actual régimen electoral porque «ha funcionado razonablemente», pero señaló que «ha llegado el momento de cambiar».
El grupo popular del Congreso prepara una iniciativa parlamentaria para someter a debate la conveniencia de este tipo de cambios y sentar las bases de la oferta electoral que incluirá en su programa para las elecciones generales de 2008. Fue Rajoy quien encargó este trabajo en la última reunión del grupo que presidió, a pesar de que cuenta ya con otros documentos elaborados por la FAES en el mismo sentido. En cualquier caso, todas las fórmulas habrán de ser sometidas al consenso con el PSOE.
El PP no ha hablado todavía con los socialistas sobre este cambio, pero Rajoy atribuyó su rechazo a la reforma a que el PSOE «ha sido el gran beneficiado» por la ley actual. Recordó que el Partido Socialista ganó las recientes elecciones municipales en cuatro capitales de provincia por mayoría absoluta «y, sin embargo, gobierna en más de veinte».
Por el momento, los populares no se plantean una modificación más amplia del sistema electoral que afecte a la elección del presidente del Gobierno y Rajoy apuntó que no existen precedentes en la democracia española de situaciones en las que no haya gobernado el partido más votado. Para el presidente popular sigue vigente el compromiso que adquirió el líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, en los comicios de 2004 cuando dijo que sólo gobernaría si ganaba las elecciones. «No tengo la más mínima duda -apuntó- de que si el PP gana las elecciones, gobernará».
Preguntado por las leyes que derogará si gana las próximas elecciones, dijo que no le gusta «llegar a los sitios derogando. Más que derogar, me ocuparé de los temas prioritarios», dijo. Sin embargo, sí aseguró que «la Ley de la Memoria Histórica, hay que quitársela de en medio». A su juicio, las prioridades son otras: competitividad, educación, nuevas tecnologías o las condiciones para crear riqueza.
Asignatura polémica
En este sentido, el presidente del PP aseguró que, en caso de ganar las próximas elecciones generales, suprimirá la asignatura de Educación para la Ciudadanía porque «no aporta nada». Según señaló, «es perfectamente suprimible», además de que «es más importante la sociedad de la información, idiomas, tecnologías» en el currículum.
Desde el PSOE, la secretaria de Igualdad, Maribel Montaño, calificó ayer de «totalmente irresponsables» las declaraciones de Rajoy sobre la polémica asignatura. A su juicio, «lo que es necesario suprimir de España es la frivolidad, el desconocimiento y la insensatez con la que el PP y Mariano Rajoy se pronuncian en materias como ésta».
No hay comentarios:
Publicar un comentario